Así es, berenjenas de temporada en pleno diciembre…

Llevamos unos días que suman más de 120 litros de agua caída en Sanlúcar. Una barbaridad. Están los campos anegados y muchos cultivos perdidos o que se perderán. Eso de “nunca llueve a gusto de todos” es otra vez una realidad. Muchos amigos nos llaman y preguntan…¿estaréis contentos con este agua? y lo cierto es que estamos deseando que pare ya.  Con esto del tiempo nunca se sabe. Los agricultores vivimos mirando al cielo y con la incertidumbre de qué hacer. ¿lo mejor? nunca sabemos lo que es.

Ya hace unos años mi abuela decía “el tiempo está loco” y como en tantas otras cosas cuánta razón tenía. Esta mañana hemos aprovechado que no daban agua y hemos dado un paseo por el campo. ¡Qué preciosidad! Los tonos verdes del trigo naciendo y de las hierbas contrastan con las tierras por sembrar. Los tonos en invierno son una preciosidad. Y si son días de lluvia, aún más. Una vez revisado que todo estaba en orden, hemos ido al huerto. Llevaba unos días que no he podido acercarme y lo cierto es que lo echaba de menos. Venía en el coche comentando con Manolo lo feliz que me hacía un simple paseo por el huerto observando los cultivos que tenemos.

Me negué a arrancar las berenjenas y los pimientos. YA sabéis que soy de la opinión de que si una planta me puede dar un fruto, la dejo. Hemos recorrido las zanahorias, la cebolla , los puerros. Hemos observado como los guisantes están pidiendo que los guiemos. El lunes, mañana si el tiempo nos deja, pondremos las mallas para que vayan trepando. Aún quedan algunos pimientos, picantes que estoy cogiendo para secar o conservar de alguna manera. Lo cierto es que no se consume tanto chile fresco. Pero la sorpresa del día ha sido la de las berenjenas. ¿Berenjenas en diciembre? pues eso parece. Si abuela, si, el tiempo está loco 🙂 .  No ha habido muchos días de frío y as berenjenas han resistido en El huerto de Tía Lou. Bueno, sólo unas cuantas matas que brotan hijuelos con cierta dificultad. Como si las viera por primera vez he ido recorriendo las plantas hasta ver los frutas que podía coger. El solecito de invierno nos ha calentado mientras cosechábamos este regalito tan poco esperado. Berenjenas en diciembre. ¡menudo regalo!berenjenas-de-temporada-by-tia-lou

Hasta los colores cambian cuando pasa el verano. No tengo claro cómo las cocinaré, ya os lo iré contando. Pero ahora os quiero dejar con estas preciosidades. Berenjenas tailandesas que son las verdes. Las moradas son japonesas y las blancas son españolas, de las antiguas, las que siempre se cultivaban. Un delicia todas. Nunca pensé que las berenjenas podrían llegar a gustarme tanto.

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