El ritmo en el huerto es imparable, ya no hay vuelta atrás. Que anochezca tan tarde es una ayuda, con este calor hay que esperar a la fuerza a que se baje el sol y refresque mínimamente. Hay mañanas que a las 9 o 9:30 ya no se puede estar del calor que hace. Pero como todo tiene su recompensa y esas temperaturas son las que consiguen que las tomateras vayan alcanzando un tamaño considerable. Ahí van madurando a fuego lento, como le contaba a un amigo.

Hay bastantes frutos ya , aunque tardarán 2-3 semanas en  ir madurando y adquiriendo los distintos colores según cada variedad. Disfruto mucho esta época, dura poco, pero estos momentos de poda y amarre donde tienes casi que acariciar la tomatera, repasando del suelo a la copa buscando los hijuelos que le quitan la fuerza y alimento que necesitan para criar esas pequeñas maravillas que tanto nos hacen disfrutar.

Me hace feliz, puede sonar raro pero es la verdad. Cuando estoy rodeada de los tomates, es como si me fuera encontrando con viejos amigos que reconoces ya desde niños. Me siento muy afortunada. Pero no creáis que todo es idílico, no lo es, El trabajo en el huerto es muy duro, hay bichos, mosquitos, todo tipo de insectos, nuestros lagartos que me pegan unos sustos tremendos y hasta serpientes. Y lo que peor llevo, hay mucha soledad. No todo es tan bonito, pero mucha veces lo que vemos y lo que vivimos depende de nuestra capacidad de percibir la realidad. Hay días que añoro cuando mi vida era otra, llena de gente, bullicios, problemas, proyectos e incesante actividad…. Pero luego cae la tarde, bajo al huerto y me encuentro con mis queridos amigos que tras un año reaparecen y sólo de verlos, de admirar su belleza, de reconocer sus caras, empiezo a sonreir y a darme cuenta de que estoy donde quiero estar. Por que la vida muchas veces es sólo saber donde quieres estar. Todo esto que os cuento hoy, me produce una felicidad infinita. Bueno esto y algunas cosillas más 😉

Por ejemplo que mientras dejamos a los tomates madurando a fuego lento ( porque es fuego lo que está cayendo) nosotros hoy estrenamos la Feria, la de Sanlúcar para brindar con buenas manzanillas con amigos porque siempre seamos capaces de disfrutar los instantes que la vida nos ofrece de felicidad.  Salud!

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