Hoy saltó levante, para los que no conozcáis la zona es un viento cálido de tierra rancheado que en verano hace que los días sean de mucho calor. En estas mañanas que no vamos de pesca, disfrutamos de los desayunos tardíos rodeados de aromáticas. Entre café y café siempre descubrimos alguna maceta que necesita algo de poda. Hoy le ha tocado el turno a un regalo que me hicieron no hace mucho y que mimo con especial cariño. Se trata de una albahaca limonera traída de tierras gallegas.

Poda de albahaca limonera
La podamos cuando empiezan a salir las flores, ya que cuando las plantas suben a flor, se aceleran en echar sus frutos porque saben que su ciclo se acaba. De esta forma alargamos la vida de, en este caso, mi preciosa y aromática albahaca limonera gallega. Con los restos de poda, hago hatillos que me ayudan a aromatizar rincones de casa.Poda de albahaca limonera

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