Las tardes de verano huelen a tomate frito, o al menos muchas de ellas. Ollas y ollas burbujeando el sabor de las matas de nuestros tomates con sabor  hasta que el jugo se va concentrando hasta convertirse en tomate frito que perpetuará el sabor del verano, En ese proceso de chup chup, se me ocurrió robarle algo de sabor a los tomates, para regalárselo a una masa de pizza casera. ¿Suena bien verdad? pues mejor sabe.

La receta es la de Ibán Yarza y su libro de pan casero del que ya he compartido alguna que otra receta. Es una receta muy muy sencilla, que podemos tener preparada hasta congelada y que nos dará alegrías cada vez que la comemos. Y por supuesto nuestros comensales alucinarán.

Palabra que es un lujazo de pizza, sencilla y absolutamente deliciosa.

Ingredientes:

Para tres bases de pizza

  • 525 gr. harina panificable
  • 340 gr. de jugo de tomate ( o de agua normal)
  • 20 gr. aceite de oliva virgen extra
  • 11 gr. sal
  • 5 gr. de levadura fresca ( o 1,5 gr. levadura de panadero seca )

Cómo lo preparamos:

El jugo o agua de tomate:

Cuando hagamos tomate frito, asado o saltado, cogeremos el agua que suelta al ponerlo a fuego rápido y una vez que empiece a reducir. Lo colamos y dejamos que se enfríe. Podéis tenerlo en la nevera o incluso congelado para usarlo más adelante.

La masa:

  1. En un bol grande, disolvemos la la levadura y el juguito de tomate ( o agua normal si no lo tenéis) .
  2. Incorporamos el resto de ingredientes y mezclamos con la mano hasta obtener una masa algo pegajosa.
  3. Lo dejamos que repose en el bol tapado con papel film o un trapo limpio durante unos 15 minutos.  
  4. La pasamos a la mesa y simplemente plegamos la masa varias veces sobre si misma. 
  5. Dejamos que repose otros 5 minutos y dividimos la masa en 3 partes y las guardamos en tuppers  o bolsas herméticas. Lo metemos en la nevera y nos olvidamos de la masa. ( si queréis podéis congelar alguna de las partes)
  6. Pasados 2-3 días, podremos sacarla con cuidado y sobre la mesa enharinada le daremos forma.

Le damos forma :

  1. En primer lugar la aplastaremos con la yema de los dedos y la iremos estirando hasta que la masa mida unos 15 cms.
  2. Ahora seguiremos dando forma con las dos manos imitando el movimiento de los limpiaparabrisas de los coches. para ir abriéndola poco a poco y con cuidado. Como nos enseña Iban, usar el borde de la mesa para darle forma es un buen truco, la gravedad nos ayudará a trabajar la masa.

El relleno:

Esta vez la hicimos de atún, anchoas y cebolla finamente picada. Le añadimos unos huevos y justo al salir del horno la rematamos con rúcula y unos canónigos que les aporta ese punto verde que además de vistosidad, da frescor y suaviza el plato.

El horneado:

Debemos calentar el horno a máxime ponencia. Una vez esté bien caliente, colocaremos la pizza ( sobre el papel de horno) directamente en el suelo del horno ( sin bandeja) unos 4 minutos la tuve yo , luego la pasamos arriba, ya en bandeja y la terminamos de hacer con el grill durante unos dos- cuatro minutos más , depende del grosor y del relleno.

Cada horno es un mundo así que deberéis tener cuidado con los tiempos de cocción y estar muy atentos.

Si os apetece ver a Iban, os dejo el vídeo del programa de Robin Food para que no os perdáis detalle de los maestros.

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