Adoro la pasta fresca . ¿Habéis hecho pasta fresca alguna vez? Si os cuento que llevo un par de años queriendo hacerla y hasta hoy no me había puesto. Muchas veces las recetas más sencillas las archivo en mi planning y no termino de hacerlas. Me echaba un poco para atrás ensuciar la cocina con la harina, pero tras estos meses haciendo pan he perdido el miedo a tener que limpiar harinas aquí y allá. Además he recuperado una vieja bandeja que uso siempre que voy a amasar, con lo que limito la zona de ensuciado y es mucho más cómodo.
Pero volvamos a la pasta fresca. Cada vez que llega el verano es como si mi espíritu se marchara a La Toscana. Fijaos qué tontería con lo bien que estamos aquí en casa y cerquita de la playa. Sin embargo, admiro tanto a esas señoras italianas que con cuatro ingredientes, o dos, preparan deliciosos platos de pasta. No hay mucha diferencia con nuestra historia culinaria. Quizás por aquí juguemos más con el arroz y las legumbres pero la sabiduría gastronómica del sur de España es muy similar a la de la Toscana. Tomates, berenjenas y pimientos son la base de la mayoría de platos de esta temporada.
Sin embargo esos matices con los que dan un toque especial a los platos de pasta son los que me enamoran en cada receta que pasa por mis manos. Hoy lo he hecho de la manera más sencilla que se me antojaba. Cinco ingredientes, sólo cinco y soñareis que disfrutáis de una mesa con mantel de cuatros en un lugar perdido de aquella costa mediterránea.

Ingredientes:

  • 200 g. de harina de trigo semolosa (yo he utilizado esta del Vaporcito que es de mi tierra y es maravillosa)
  • 2 huevos
  • 1 cabeza de ajos asados (Suelo aprovechar los asados , barbacoas o cocción de pan para asar verduras y el ajo asado es un recurso genial. Si no lo tenéis, no pasa nada, podéis usar ajo fresco )
  • Hojas de Salvia fresca
  • Un trozo de mantequilla
  • Queso rallado
  • Sal

Cómo lo preparamos:

  1. En un cuenco grandote, ponéis la harina en forma de volcán. Es decir con un agujero en el centro. Ahí pondréis los 2 huevos.
  2. Comenzamos a mezclarla con ayuda de un tenedor y vamos integrando toda la harina. Amasamos hasta que quede suave y sedosa. Formamos una bola y la cubrimos con papel film. La dejaremos en la nevera durante un par de horas.
  3. Una vez pasado ese tiempo y con ayuda de un rodillo, dejaremos la masa lo más fina que podamos. A partir de este punto yo he usado una máquina de hacer pasta que es súper cómoda. La he pasado con el rulo cada vez más fino hasta que he usado el corte de espagueti. Una vez cortados los espolvoreo con harina para que no se peguen y los dejo hecho unos nuditos bien tapados con un trapo hasta la hora de hervirlos.
  4. Para cocer la pasta llevaremos a hervir agua.
  5. Mientras en una sartén salteamos el ajo chafado ( o picado si lo hacéis con ajo fesco) con la mantequilla y la salvia. Mucho cuidado que no se os queme.
  6. Una vez hierva el agua, añadimos la sal y cocemos la pasta durante un par de minutos o tres, según lo fina que sea y el corte que deis.
  7. Una vez lista añadimos la pasta mal escurrida a la sartén donde tenemos el ajito y la salvia.
  8. Salteamos todo junto 1 minutos, rallamos queso y lista para comer.

Os doy mi palabra que se tarda más en explicarlo que en hacerlo. Probarlo y ya me contaréis. Espero que todos sigáis bien.

¡Hasta prontito!

Tia Lou

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