Esas tardes de lluvia y olor a boniatos asados consiguen trasladarme a unos de esos rinconcitos de infancia donde siempre te sientes segura y bien. Hay momentos en los nos invaden las dudas, los miedos ante la incertidumbre de lo que vendrá. En esos momentos me iría corriendo a recuperar ese olor que quedó marcado cuando la vida era sencilla y no había nada por lo que te tenías que preocupar. Lo bueno de los recuerdos es que reconfortan, tan sólo con el recuerdo, ya te hacen sentir mejor, ¿no os pasa?. A mi si, y más aún cuando el sabor del boniato asado me trasmite añoranza y felicidad.

Quizás penséis que ando un poco loca, pero es así como me siento cuando recupero sabores como éste de hoy. Sencillo, contundente y de lo más tradicional. ¡Y en plena temporada! Así que quien no lo haya hecho todavía, tenéis un fin de semana para compra boniatos y ponerlos a asar.

Se pueden incorporar a las ensaladas, cremas o como guarnición, pero como más me gustan es cortados por la mitad, aun templados , cucharada en mano y ¡a disfrutar!

Cómo lo preparamos:

  1. Lavamos muy bien los boniatos. Si queréis podéis envolver en papel de aluminio para evitar que se quemen.
  2. Los metemos en el horno precalentado a 160 grados y en unos 20-25 minutos los tenemos listos.

Realmente depende del tamaño que tengan, así que lo mejor es estar al tanto y como la patata pinchar para saber si los tenéis listos.Tardes-de-lluvia-y-boniatos-asados2

 

 

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