Pasó el verano y llego el otoño

Y con él cambió el color del huerto. Con la luz de estos días los pocos colores alegres que van quedando en El Huerto de Tía Lou tienen un brillo especial. Es tiempo de cosechar las calabazas, de rebuscar entre los pimientos de capricho y sonreír al encontrar alguna buena berenjena, de esas que enamoran para almorzar. 🙂

Pero también es tiempo de recoger los frutos que hemos seleccionado. Algunos pimientos  «cuerno cabra» . Ellos han sido los culpables de que hayamos pecado más de lo habitual este verano. Si lo reconozco, pero os prometo que son irresistibles frititos, Es empezar a picotear y no parar. Estas semillas de los pimientos, sin duda  las volveremos a sembrar. Ayer justo os comentaba sobre este tema y el riesgo que corremos con la fusión maldita . Y sobre la importancia y la responsabilidad que tiene que cada agricultor de guardar  las semillas autóctonas para que no se termine el privilegio de poder saborear los sabores de siempre y de la huerta tradicional.

También esta calabaza roteña  ha sido la elegida para guardar las semillas. Es una belleza no digáis que no. Pues esta bonita calabaza la usaremos para preparar una buena berza gaditana entre amigos, que ya van entrando ganas.

Y llegó el otoño

Días de otoño y de cambio de colores. Pronto la alegría del verano se convertirá en los vivos verdes de las lechugas presumidas que ya mismo empezamos a sembrar.

Os dejo por hoy ( creo) y os deseo una buena entrada de Otoño, una estación de cambio y esperemos que llena de felicidad.

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